miércoles 13 de abril de 2011

El coronel no tiene quien le escriba (Ensayo)

"El coronel vio la lancha atracar con una angustiosa desazón. En el techo, amarrado a los tubos del vapor y protegido con tela encerada, descubrió el saco del correo. Quince años de espera habían agudizado su intuición". Esto es parte del relato "El coronel no tiene quien le escriba", cuento del escritor colombiano Gabriel García Márquez.




Introducción

Hay muchas maneras de expresar y de representar la lectura de “El coronel no tiene quién le escriba” de Gabriel García Marquez, lo que se podría resumir en estado de humor, personalidad, opinión del autor y emociones.

Pero eso sería insuficiente pues allí hay muchos símbolos que representan acciones, pensamientos, esperanzas, sueños, anhelos, espera, acción, violencia, desinterés y todo un corolario más, aunque no estén literalmente expuestas en la obra.

El lenguaje es sobrio y el relato casi en línea recta, aunque el peculiar sentido del ritmo, las interminables idas y venidas del protagonista, que provocan una cierta obsesión en el lector, resulta fundamental y confiere carácter a este cuento.


Sobre la obra

Autor: Gabriel García Márquez

Año: 1961

Personajes principales: el coronel, su esposa, don Sabas, el gallo

Personajes secundarios: el médico, el padre Ángel, el abogado

Resumen

El coronel no hace más que esperar, hace muchos años que estuvo al mando del coronel Aureliano Buendía y ahora espera una pensión, que él y su esposa saben que no va a llegar. Lo que sucede es que el coronel no tiene quién le escriba. Pero tienen un gallo que se niegan a vender o sacrificar, porque perteneció a su hijo Agustín, quien fue muerto en la gallera, en una disputa por una mujer.

Mientras tanto se les termina el tiempo, los recursos y las cosas que vender, no tienen comida ni esperanzas de un ingreso económico. Es octubre y la pelea de gallos, donde el coronel tiene la esperanza que el ganen mucho dinero con el gallo, es hasta en enero. Mientras tanto, la mujer pregunta ¿qué comemos?

Datos del autor

Gabriel García Márquez ganó importantes premios, entre los que cabe resaltar el Premio Rómulo Galleros en 1973, la Legión de Honor de Francia en 1981 y, el Premio Nóbel de la Literatura en 1982. En su obra recrea historias de su pueblo, la historia de su casa, su desarrollo y decadencia, así como la realidad social de Colombia, su país natal. Su creación literaria va desde "La hojarasca", su primer novela del año 1950, además "El coronel no tiene quien le escriba", “Cien años de soledad”, "La mala hora", "Crónica de una muerte anunciada", "El amor en los tiempos del cólera", hasta las más recientes “Memorias de mis putas tristes” y “Vivir para contarla”.

En algunos temas tratados en su creación explora la soledad de la persona y de la especie humana, además de un período aparente de “gran riqueza” durante la presencia de empresas de los Estados Unidos, y un período de depresión con la salida de las empresas estadounidenses relacionadas con el banano, fenómeno que se repitió en muchos países de América Latina. También incluye la violencia con una imagen fragmentada de la desintegración social, así como corrupción y las injusticias.


Comentarios personales

Al leer por primera vez “El coronel no tiene quién le escriba” es posible que no se descubra la cantidad de símbolos que hay detrás de esa obra, pero sí se logra captar el mensaje más importante de esta creación literaria, pues a pesar de haber sido creada hace unos 50 años, la situación y vivencias parecen actuales, pues de hecho es un reflejo de muchas sociedades latinoamericanas.

Esta obra no representa a un solo lugar ni al coronel solamente, sino que se refiere a todos los países injustos y al pueblo que tiene que sufrir, pero que no hace los intentos mínimos por oponerse al sistema y alzar su voz, mucho menos pedir ayuda ni cambiar la opresión de la cual es víctima. Desde el título esta obra narra la historia de un coronel que dio su última batalla en la Guerra Civil y, desde más de quince años espera una pensión de su jubilación. Todos los viernes, el coronel baja al pueblo en espera de la lancha del correo por la llegada de su carta que le cambiará su fortuna. Pero eso no sucederá, pues desde el inicio de la narración, el autor así lo refleja.

Allí se narra que la esperanza sí está perdida, pero el coronel, buena gente e ingenuo, es el único que se niega a creer lo contrario. Y de allí que contagia a los demás y los arrastra a su desgracia personal y familiar. Se niega a aceptar su realidad y a enterrar la memoria de un hijo que lo único que hacía era compartir textos clandestinos, ir a la pelea de gallos y beber con sus amigos. Y es en la personalidad del coronel, ese ser paciente y con mucha esperanza, que espera por una carta que no llegará, que muchas comunidades, sociedades y personas, de todos los estratos y condiciones, se ven reflejadas.

En mi caso personal ha sido base para talleres y charlas de motivación, pues además de alentar el hábito de lectura de esta obra, se ha proyectado la película, basada en esta novela, para hacerles ver que su pobreza no es normal y que deben despertar y levantarse, para no quedarse como el coronel, en espera de algo que no llegará y no seguir comiendo lo que el personaje principal y su esposa comen todos los días: mierda.


Conclusiones

El hecho que un realizador mexicano haya producido un largometraje basado en este cuento, confirma la calidad literaria, la profundidad y lo delicado del tema abordado, la simplicidad de la narrativa, así como la facilidad para representar la realidad de muchas comunidades colombianas y de Latinoamérica.

Se puede ser una sociedad conformista y no hacer esfuerzos para superar esa crisis, pero si se asume una actitud pasiva, no se logrará avanzar hacia un verdadero desarrollo integral, con seres y familias pro positivas, que además sean agentes de cambio en su sector.

Este cuento está escrito con maestría y profundidad a pesar de ser corto, pues en sus páginas se pueden experimentar una serie de emociones a las que transporta Márquez en su narrativa. De allí que uno realice viajes a diferentes comunidades y no sea extraño sentir que se ha visto al coronel en la parada del metro, del bus o el muelle, en uno de sus obstinados viajes de todos los viernes en espera de la carta que le cambiará la vida.

Si quieres leer este interesante relato de Gabriel García Márquez, puedes hacer click en el link.

1 comentarios:

Gisella perdomo dijo...

Creo que la esperanza del Coronel por recibir su pensión era lo que lo mantenía vivo. Con esto me refiero a que la desesperanza y la esperanza eran dos sentimientos encontrados pero necesarios para el coronel, quien atravezada su tercera edad. En realidad la pensión era simbólica, pues con ese dinero no podía tener una mejor vida. El decidió vivir con sus sueños pasados y con la esperanza de una pensión, para poder vivir en una vida sin esperanza.